Llevaba horas allí sentada mirando aquel reloj de pared
"tic-tac" observando como el segundero se desplazaba circularmente
por la esfera amarillenta y quebrada por el tiempo "tic-tac,tic-tac". Tiempo.Tiempo es lo que él necesitaba y apenas le quedaba "tic-tac", lo
que yo quería que tuviese, un poco más de tiempo... de ese que la gente pierde
y desperdicia e incluso desprecia, a la espera de algo, deseosos de que esta
termine, de que el tiempo pase rápidamente.
Un movimiento de su mano me sacó de mi ensimismamiento.
Quería que me acercara y así lo hice .
-Te he querido desde el momento en que te vi, ¿Lo sabes,
no?- Asentí
-Y yo a ti
Una lagrima resbaló por mi mejilla y él me la secó. Luego me
cogió la mano y la besó
-Cuídala mucho- dijo mirando a la niña que dormía en el sofá
de la habitación- Y cuídate tú, sé feliz.
-Lucha, por favor- sollocé "tic-tac, tic-tac"-
Aguanta un poco más, quizás...
Me puso un dedo en los labios y negó con la cabeza. Le besé
en la frente y sonrió con esa sonrisa tan perfecta, tan suya y que yo
adoraba. Poco a poco vi como esta se apagaba, hasta que finalmente
desapareció y mi alegría se marchó con ella.
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