viernes, 23 de agosto de 2013

Llevaba horas allí sentada mirando aquel reloj de pared "tic-tac" observando como el segundero se desplazaba circularmente por la esfera amarillenta y quebrada por el tiempo "tic-tac,tic-tac". Tiempo.Tiempo es lo que él necesitaba y apenas le quedaba "tic-tac", lo que yo quería que tuviese, un poco más de tiempo... de ese que la gente pierde y desperdicia e incluso desprecia, a la espera de algo, deseosos de que esta termine, de que el tiempo pase rápidamente.
Un movimiento de su mano me sacó de mi ensimismamiento. Quería que me acercara y así lo hice .
-Te he querido desde el momento en que te vi, ¿Lo sabes, no?- Asentí 
-Y yo a ti
Una lagrima resbaló por mi mejilla y él me la secó. Luego me cogió la mano y la besó
-Cuídala mucho- dijo mirando a la niña que dormía en el sofá de la habitación- Y cuídate tú, sé feliz.
-Lucha, por favor- sollocé "tic-tac, tic-tac"- Aguanta un poco más, quizás...
Me puso un dedo en los labios y negó con la cabeza. Le besé en la frente y sonrió con esa sonrisa tan perfecta, tan suya y que yo adoraba. Poco a poco vi como esta se apagaba, hasta que finalmente desapareció y mi alegría se marchó con ella.